
El 11 de septiembre será en mi vida no sólo el día en que
EE.UU. sufrió los mayores atentados terroristas de la historia en
New York y
Washington, también será el aniversario de mi cogida por una vaquilla que me dejó fet una merda. El pasado jueves 11 de septiembre sufrí mi segundo gran susto con los toros... y ya es el último. Lo juro
Era una mañana soleada en
Gaibiel, temperatura ambiente 25 grados. Todo hay que decirlo mi cuerpo no había ingerido ni una mísera cerveza, sólo un traguito de la bebida oficial de la
Peña El Rabal (a la que pertenezco) que es el
Fresquito, es decir un gin-tonic con tres hielos, muy suave y con mucho limón exprimido.
A las 14:00 horas se dio inicio al habitual encierro por las calles de la villa. Había más animales de los habituales, normalmente corren 7 toros y un cabestro, pero ese día se contabilizaron 9 toros y un manso.
Manu estaba atento al paso del ganado, se confió cuando pasaron todos, pero se quedó rezagada una vaquilla que trajo el desastre a mi semana de vacaciones y de
Fiestas en mi pueblo. A las 14:04 horas en plena calle de entrada a la plaza me vi sorprendido por este bicho que me pegó la paliza de mi vida.


Esta de arriba es la
puta vaca que me cogió. Me dijeron que se llamaba
Usain Bolt porque me atropelló como si fuera un tren. Al lado aparezco yo con mis amigos una vez fuera de la enfermería... ahora tocaba lo más chungo explicarle a tus padres como le puede coger un toro a alguien que no es torero. Y sobre todo quería que me vieran porque si no habéis vivido en un pueblo... os lo cuento. En todo pueblo se exageran las cosas. Entonces mi objetivo era llegar a casa antes que le dijeran a mi madre que tenía tres cornadas con varias trayectorias.
Bueno sigo contando... Tras verme sorprendido, traté de correr todo lo que pude hasta que la vaquilla me golpeó en la espalda y caí al suelo. Yo estaba ya tranquilo porque pensé que pasaría de largo y seguiría con su enérgica carrera, pero el animal cabeceó y con un pitón me agarro del cinturón y de la presilla del pantalón. La mala fortuna se alió conmigo y fui arrastrando 20 metros del cuerno de la vaca hasta que rompió la tela y caí al suelo de nuevo. El último golpe me lo dio en el pecho que es la fisura que tengo en la costilla y ahí, tras quedarme sin aire, comprendí que estos bichos hacen mucha pupa.


Este es el lamentable estado en el que me dejó el animal del demonio ese. A la izquierda mi salida de la enfermería con el susto aún en el cuerpo y con mis redecitas en los brazos y en la pierna derecha. En la foto de la derecha se puede ver el golpe en la espalda mas concretamente en los riñones y en el omóplato derecho. Aún me duele de solo mirarme jajaja.
Pero luego llega lo realmente duro. Toca escuchar y soportar el cachondeo de todos tus amigos durante la semana de Fiestas aunque lo peor de todo es explicar tu cogida a todo el pueblo. Aún recuerdo porque lo llevó grabado en el corazón la canción de "Manolete si no sabes torear para que te metes" que entonaron cientos de personas. O escuchar chistes de mi alternativa en la plaza de
Gaibiel: "Mira el
Niño del Terry" (por las redes que me pusieron en el hospital para tapar las heridas). También me hacían ver atado a una silla y con palillos en los ojos para que no los cerrara (al más puro estilo -
La Naranja Mecánica-) durante todos los días de Fiestas, las 24 horas del día, unos DVDs de cogidas de toros de
Bous al Carrer de
Jesús Esteve no se me olvida el nombre del que grabó las imágenes...
En fin, no me puedo quejar porque todo el mundo me cuido mucho, tanto los integrantes de la Peña como los vecinos y vecinitas del pueblo jaja ya me entendeis. Mi experiencia taurina se acabó a partir de ahora me voy a hacer torero de invierno y nocturno, así que intentaré torear otros bichos por la noche. Que por lo menos esos no hacen tanta pupa.
El resto de las fiestas me lo pasé endolorido, curándome todos los días en el ambulatorio las heridas de guerra, pinchándome Nolotiles, tomándome antiinflamatorios y protectores estomacales y sin poder beber Fresquitos. Aunque también debo decir que ahora entiendo el éxito de los toreros con las mujeres. Ha sido la semana de toros que más fotos con mujeres me he hecho de mi historia. Todas querían inmortalizar el momento de estar con el protagonista de las Fiestas 2008 jajaja.


Desde ese día estuve siempre en la tribuna que tenemos en el carafal compartiendo los buenos momentos con mis amigos, de risas y fotografiando tangas de las niñas... Y soportando los dolores como podía. En fin sigo fet una merda, con dolores en todo el cuerpo que mi médico de cabecera dice que se prolongarán durante un mes sobre todo por lo de la costilla y el pisotón que me dio la vaca al más puro estilo
Hristo Stoichkov.

Este fue el callejón de entrada a la plaza donde
Manu fue cogido un 11 de septiembre de 2008 a las 14:04. Para que os hagáis una idea: Yo salgo del burladero de la bandera de
España y corro hasta el montículo de tierra que se ve detrás de mi en la foto (vamos dos metros) y me llevó arrastrando del cuerno hasta el árbol que se ve dentro de la plaza. Fueron cinco segundos de cogida que a mi se me pasó como si hubiera estado colgando del cuerno durante una hora y media.
PD: Como en las fábulas, espero que saques una moraleja de todo esto. ) 'Hay que torear otro tipo de vacas porque más vale que te cornee el novio de alguna que te has 'follao' que un toro de 300 kilos'. Además quiero agradecer a todos el respeto que habéis mostrado ante mi decisión de que el vídeo ese no llegue nunca al youtube. Sé que había muchas ganas por parte de todos los amics del poble de que se mostrara mi faceta taurina, pero GRACIAS por respetar mi decisión. Un saludo se despide
Manuelín de Ubrique, el
Niño del Terry.